Las lesiones de César y Moyá le están dando la oportunidad de su vida. Se quedó como tercer portero ché (petición expresa de Emery) y ya ha jugado en Liga, Copa y la Champions este año. Guaita siempre se mira en el espejo de De Gea porque quiere hacerse un hueco en su equipo de toda la vida. Es un apasionado karateca, al que le gusta el boxeo, todo lo relacionado con el motor y la caza. En los jesuitas del Monte Sión de Torrente jugó en los benjamines de delantero, pero los técnicos le situaron en la portería por su envergadura. Su procedencia es muy humilde: su padre trabaja en un matadero y su madre lo hace en casa. Lleva toda una vida en el Valencia y ha pasado por todas sus etapas desde los infantiles hasta el primer equipo. El año pasado fue el Zamora de Segunda con el Recre (trofeo que admira siempre antes de acostarse). Y de no haber sido futbolista, le hubiera gustado salvar vidas, de policía o bombero.
sábado 4 de diciembre de 2010
De Karateka a Zamora en Segunda
Las lesiones de César y Moyá le están dando la oportunidad de su vida. Se quedó como tercer portero ché (petición expresa de Emery) y ya ha jugado en Liga, Copa y la Champions este año. Guaita siempre se mira en el espejo de De Gea porque quiere hacerse un hueco en su equipo de toda la vida. Es un apasionado karateca, al que le gusta el boxeo, todo lo relacionado con el motor y la caza. En los jesuitas del Monte Sión de Torrente jugó en los benjamines de delantero, pero los técnicos le situaron en la portería por su envergadura. Su procedencia es muy humilde: su padre trabaja en un matadero y su madre lo hace en casa. Lleva toda una vida en el Valencia y ha pasado por todas sus etapas desde los infantiles hasta el primer equipo. El año pasado fue el Zamora de Segunda con el Recre (trofeo que admira siempre antes de acostarse). Y de no haber sido futbolista, le hubiera gustado salvar vidas, de policía o bombero.
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